Me voy de París.
Me voy de París y no quiero, y depués de pasarme dos meses haciendo lo que quiero, realmente me cuesta asimilarlo. Lo que quiero no quiere decir no tomar en cuenta las consecuencias, sino precisamente, tomarlas más en cuenta que nunca, ser el principal responsable de lo que pasa: hacerme cargo de las consecuencias de llegar a la 1 AM a Aachen esperando que me reciban, perder un tren camino a Saint Ettiene (el tren más importante que he tomado matemáticamente hablando), caer en Fontanay-sous-Bois un domingo a la noche… y haber salido de cada una ileso. Pero no de todas. Y es que uno puede visitar la Torre Eiffel y el Louvre y Versailles todas las veces que quiera, pero qué hace uno con todo eso que no entra en un plano o en un mapa o de lo que no sacó fotos, el RER lleno a la mañana, las “r”s mal pronunciadas, comprar cajas y cajas de las galletas de chocolate o los crèpes de nutella o la gente conocida o todas esas otras cosas de la vida en París…?