“Aferrados a los marcos de sus puertas automáticas”
Scher

“Aferrados a los marcos de sus puertas automáticas”
Scher

En una de las primeras escenas de El Estudiante, un alumno interrumpe constantemente una clase de historia. Sus argumentos servirían para interrumpir casi cualquier clase de Puán [y por qué no, de Exactas], y la respuesta del profesor es imponerle un contexto específico a la discusión. Lautaro declara que “nunca más va a volver a esta clase” [sus convicciones políticas lo llevan de vuelta un par de semanas más tarde].

In contrast to the amorous relation, which is based on how something looks, understanding is based on how it functions.
Susan Sontag, “On Photography”

I used to try to write better than certain dead writers of whose value I was certain. For a long time now I have tried simply to write the best I can. Sometimes I have good luck and write better than I can.
Ernest Hemingway

Acabo de ver esto.
Todo muy bonito, pero no te parece peor estar haciendo esa misma lista porque no consigo comunicarme con la francesa que me estoy cogiendo para no pensar en la francesa que no me voy a volver a coger, que no hizo jamás nunca nada para merecerse es el objeto de semejante lista [...un fotógrafo croata con el torso de fisicoculturista, el boludo argentino promedio, alguien que punto por punto es un ser más razonable para cogerse que yo...] salvo decirme “no sé cómo hacer para que lo que yo te digo quede bonito, como lo que me decís vos” y claro, mañana tampoco, ni pasado. Es como lo opuesto a aproximarse al infinito por sucesiones finitas, es el hecho de saber que ningún día en particular, ninguna secuencia de días consecutivos en los que me las arreglo para no pensar en ella hace la más mínima mella en el hecho de que voy a seguir pensando en eso, hasta el infinito.

La principale règle est de plaire et de toucher. Toutes les autres ne sont faites que pour parvenir à cette première.
Racine, en la introducción a Berenice.

Hoy, por primera vez en muchísimo tiempo, me desperté muy tranquilo. Me costó lo mismo sacarme el sueño, levantarme, pero había algo, una pesadez o una ansiedad que siempre tengo al despertar, que a veces creo que nace del recuerdo de las mujeres ausentes, que faltaba. Que siga faltando.

Creo que sería razonable proponerme dejar de hacer cosas que sé que no tengo que hacer. O que no tengo ganas de hacer. O entender mejor qué despierta mis ganas. Porque la verdad es que no soy un gran amante de la ópera, pero no podía dejar de ir a ver “La Ciudad Ausente”… no me lo iba a perdonar. Ahora, hay cada cosa que debería perdonarme, y hay cada cosa que debería dejar pasar…